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Iglesia de Tonantzintla

El barroco es uno de los elementos más distintivos de Puebla, por ello, no es de extrañar que albergue una de las muestras más auténticas de este arte: la iglesia de Tonantzintla. Ubicada en la localidad de Santa María Tonantzintla, forma parte del municipio de San Andrés Cholula, muy cerca de la ciudad de Puebla. Antiguamente, este lugar era sitio de un teocali o templo dedicado a Tonantzin, deidad femenina relacionada con la tierra y con la fertilidad. Tras la llegada de la orden franciscana, se vinculó este culto con la virgen María, dando paso a la construcción de la iglesia de la Inmaculada Concepción de María.

La iglesia de Tonantzintla toma su inspiración de la capilla del Rosario de la ciudad de Puebla, pero al mismo tiempo, es una reinterpretación en donde se unen elementos católicos y prehispánicos, fenómeno conocido como sincretismo. Esto surge debido a la resistencia de los pueblos originarios a adoptar las creencias de los conquistadores. Fueron los frailes de la orden franciscana quienes emprendieron esta obra,dando libertad a los artesanos de origen indígena para expresar su fe cristiana, lo que derivó en la mezcla armónica de las cosmovisiones mesoamericana y cristiana.

Una muestra de este sincretismo es el nombre con que se conoce popularmente este templo: La iglesia de santa María Tonanzintla. Tonantzin significa “nuestra pequeña madre”. Se compone del pronombre posesivo plural to que significa nuestra, el sustantivo natli que significa madre y el sufijo diminutivo tzin; el uso del diminutivo se empleaba para señalar cariño y veneración. Por último, se agrega el locativo tla que significa “lugar”. Tonantzintla es el “lugar de nuestra pequeña madre”, por ello fue muy fácil asociar su figura a la de la virgen María, la madre de Dios.

Aunque su fachada se distingue por su sobriedad y sencillez, al entrar al templo la mirada se desborda debido a su exuberancia y a la gran cantidad de adornos lo componen. Es un claro ejemplo del estilo barroco pues no hay un sólo espacio que quede vacío. La decoración está elaborada con estuco y bañada con láminas de oro, posee pinturas con vivos colores y texturas propios de la cultura indígena. El retablo principal representa las columnas salomónicas, así como los rostros de los evangelizadores y los doctores de la iglesia. En la cúpula podemos encontrar una paloma blanca, símbolo del espíritu santo, pero también se representa el cielo de Tláloc, deidad del agua y de la lluvia. Es posible ver ángeles morenos, penachos de plumas, frutos mexicanos como el tejocote, la calabaza, el cacao, el maíz, el chile y el zapote; así como retablos de madera de cedro laminados con imágenes de san Antonio de Padua y san Francisco de Asís.

Este templo data del siglo XVI, su construcción se llevó a cabo en cuatro etapas que culminaron ya entrado el siglo XX. Su decoración tan característica se inició hasta el siglo XVII.Fue declarada monumento histórico en 1933 como muestra del barroco indígena o novohispano. Una obra de arte sin comparación y un deleite para la mirada que no te puedes perder.