{"id":167,"date":"2019-01-15T15:52:00","date_gmt":"2019-01-15T15:52:00","guid":{"rendered":"https:\/\/sipuebla.com\/blog\/?p=167"},"modified":"2020-07-27T15:54:54","modified_gmt":"2020-07-27T15:54:54","slug":"popo-e-iztaccihuatl","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sipuebla.com\/blog\/popo-e-iztaccihuatl\/","title":{"rendered":"Popo e Iztacc\u00edhuatl"},"content":{"rendered":"\n<p>Hace tiempo, cuando los aztecas dominaban el Valle de M\u00e9xico, los otros pueblos deb\u00edan obedecerlos y&nbsp;rendirles&nbsp;tributo, pese a su descontento. Un d\u00eda, cansado de la opresi\u00f3n, el&nbsp;cacique&nbsp;de Tlaxcala decidi\u00f3 pelear por la libertad de su pueblo y empez\u00f3 una terrible guerra entre aztecas y tlaxcaltecas.<\/p>\n\n\n\n<p>La bella princesa Iztacc\u00edhuatl, hija del cacique de Tlaxcala, se&nbsp;hab\u00eda enamorado&nbsp;del joven Popocat\u00e9petl, uno de los principales guerreros de este pueblo. Ambos se profesaban un amor inmenso, por lo que antes de ir a la guerra, el joven pidi\u00f3 al padre de la princesa la mano de ella si regresaba victorioso. El cacique de Tlaxcala acept\u00f3 el&nbsp;trato, prometiendo recibirlo con el&nbsp;fest\u00edn&nbsp;del triunfo y el&nbsp;lecho&nbsp;de su amor.<\/p>\n\n\n\n<p>El valiente guerrero se prepar\u00f3 con hombres y armas, partiendo a la guerra despu\u00e9s de escuchar la promesa de que la princesa lo esperar\u00eda para&nbsp;casarse&nbsp;con \u00e9l a su regreso.Al poco tiempo, un rival de Popocat\u00e9petl invent\u00f3 que \u00e9ste&nbsp;hab\u00eda muerto&nbsp;en combate.&nbsp;Al enterarse, la princesa Iztacc\u00edhuatl&nbsp;llor\u00f3 amargamente&nbsp;la muerte de su amado y luego muri\u00f3 de&nbsp;tristeza.<\/p>\n\n\n\n<p>Popocat\u00e9petl venci\u00f3 en todos los combates y regres\u00f3 triunfante a su pueblo, pero al llegar, recibi\u00f3 la terrible noticia de que la hija del cacique hab\u00eda muerto. De nada le serv\u00edan la&nbsp;riqueza&nbsp;y&nbsp;poder\u00edo&nbsp;ganados si no ten\u00eda su amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, para honrarla y a fin de que permaneciera en la memoria de los pueblos, Popocat\u00e9petl mand\u00f3 que 20,000 esclavos construyeran una gran tumba ante el Sol,&nbsp;amontonando&nbsp;diez&nbsp;cerros&nbsp;para formar una gigantesca monta\u00f1a. Desconsolado, tom\u00f3 el cad\u00e1ver de su princesa y lo carg\u00f3 hasta depositarlo recostado en su cima, que tom\u00f3 la forma de una mujer dormida. El joven le dio un beso&nbsp;p\u00f3stumo, tom\u00f3 una&nbsp;antorcha humeante&nbsp;y se&nbsp;arrodill\u00f3&nbsp;en otra monta\u00f1a frente a su amada,&nbsp;velando&nbsp;su sue\u00f1o eterno. La nieve cubri\u00f3 sus cuerpos y los dos se convirtieron,&nbsp;lenta&nbsp;e&nbsp;irremediablemente, en volcanes.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces permanecen juntos y silenciosos Iztacc\u00edhuatl y Popocat\u00e9petl, quien a veces se acuerda del amor y de su amada; entonces su coraz\u00f3n, que guarda el fuego de la pasi\u00f3n eterna, tiembla y su antorcha&nbsp;echa&nbsp;un humo trist\u00edsimo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace tiempo, cuando los aztecas dominaban el Valle de M\u00e9xico, los otros pueblos deb\u00edan obedecerlos y&nbsp;rendirles&nbsp;tributo, pese a su descontento. Un d\u00eda, cansado de la opresi\u00f3n, el&nbsp;cacique&nbsp;de Tlaxcala decidi\u00f3 pelear por la libertad de su pueblo y empez\u00f3 una terrible guerra entre aztecas y tlaxcaltecas. 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