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El Cacao

El Cacao

Cacao: El “Medicamento” Predilecto De La Época Novohispana

Los códices mesoamericanos son los primeros textos históricos que dan información sobre estos temas, y por ello se consideran un punto de partida para su estudio.

Los españoles que llegaron a nuestro país en el siglo XVI trajeron conceptos sobre ciencia y medicina europeas, los cuales impusieron en la cultura mesoamericana. Sin embargo, algunas características del pensamiento nahua prevalecieron e incluso fueron incorporadas según lo que los conquistadores creyeran adecuado conforme a sus cánones establecidos.

La historia del cacao dentro de los terrenos medicinales es de suma importancia a pesar de que son escasos los estudios realizados sobre esta planta en este ámbito. Existen fuentes novohispanas muy interesantes que sitúan al cacao como uno de los componentes más importantes en las recetas y remedios médicos de la época colonial con usos específicos.

Remedio contra los malestares de los pies

El primer padecimiento para el que se tenía un remedio que vale la pena comentar es la lastimadura de los pies. Según las ideas indígenas, se trata de una enfermedad “de tipo frío”, pues se localiza en la parte inferior del cuerpo. Los pies por naturaleza deben de estar un poco fríos, pero cuando el cansancio llega a ellos, se vuelven calientes alterando así su característica natural y los enferma; entonces, podemos decir que se creía que las dolencias en los pies eran causadas por la acumulación de calor en ellos.

Las enfermedades relacionadas al enfriamiento venían del aire y del dios Quetzalcóatl bajo la advocación de Ehécatl (dios del viento). La cura consistía, entonces, en devolverles el frío a los pies mediante un remedio caliente. ¡Así es! El remedio para la cura de los pies era a partir de la acción de contrarios y con algunos componentes analgésicos. Algunas de las hierbas que integran los remedios para los dolores en los pies están relacionadas con el aire, como el tlalehécapahtli (medicina del aire rastrera). Otras hierbas se relacionan al agua como achilli o chile de agua, que seguramente tenía cualidades refrescantes, mismas que refrescarían lo cálido de los pies enfermos. En lo que respecta a la flor de cacao o cacahuaxóchitl, que es de filiación solar (es decir, caliente), se sabe que es una flor muy aromática y que tiene efectos psicotrópicos, por lo que el uso de esta hierba era para ponerse en trance y comunicarse con la deidad, pues su perfume era “embriagante y mágico”.

Uso: Este remedio se untaba en los pies y debido al calor se pegaba en ellos.
Procedimiento:

Se molían ocho hierbas diferentes, flores de cacao, ramas de diversos árboles, piedras diversas y tierra de color pálido.

Se mezclaba todo y se ponía a calentar; hecho esto, se metían y cubrían los pies en la mezcla que debía ya estar espesa. Se envolvían los pies con un lienzo.

El tercer paso se efectuaba al día siguiente. Se recalentaba el ungüento junto con incienso blanco, por este medio el olor y el calor que desprendía la mezcla sanaría los pies.

Remedios contra el miedo y la locura

El remedio para tratar el miedo incluía laurel y excremento de golondrina. En este tratamiento se usaban sustancias de origen indígena que evocaban el “resplandor del oro”, que es el sol. Se mencionan dos plantas: el cacaloxochitl y el cacahuaxochitl, ambas con efectos psicotrópicos que inducen cambios en la personalidad. Este remedio contra el miedo también incluye ámbar, y que sumaba a los componentes que evocaban el calor de los enfermos.

“El miedoso beba una porción preparada con la hierba tonatiuh, que tiene brillo de oro. Ésta ha de beberse en agua de río para después agregarle flores de cacahuaxochitl y cacaloxochitl. Úntalo con un emplasto que confeccionarás con sangre de zorra y zorruela, sangre y excremento del gusano, laurel, excremento de golondrina molido en agua y espuma de mar”.

Por su parte, la locura era ubicada como un mal del corazón. El remedio para contrarrestarla llevaba algunas plantas para evacuar las sustancias o “humores” que comprimían el corazón, tales como el tlatlacotic y el cacahuaxóchitl. Para provocar el vómito el paciente debía ingerir una infusión de la raíz del tlatlacotic. Pasados unos días y para expulsar el humor del pecho, debía beber antes de comer un jugo de flores de cacao junto con cortezas y raíces. Posteriormente, ingería el jugo de ciertas piedras preciosas y una perla molida. De esto último, una parte se bebía y la otra se le vertía sobre la cabeza al enfermo. Con todo lo anterior el paciente recobraría su salud mental, y en caso de que no fuera suficiente, debía untársele en la parte frontal de la cabeza una mezcla de cerebro de venado y plumas de paloma molidos en agua, junto con cabellos humanos.