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Mexican-American War

La guerra entre Estados Unidos y México 1847

México ocupaba anteriormente un poco más del doble del territorio que actualmente le pertenece. Este territorio lo perdió debido a las pretensiones expansionistas de los Estados Unidos. Después que México alcanzó su emancipación de la corona española y se proclamó como nación independiente, no logró tener estabilidad interna por muchos años. México se hallaba bajo conflictos independistas y en luchas por el poder en distintas partes del país.

En medio de estas circunstancias, México se enfrentó a un ataque realizado por los estadounidenses por el hecho de no ceder ni vender los territorios ubicados en el norte del país para esa época. Desde el año 1809 Estados Unidos se encontraba realizando distintas acciones expansionistas con el fin de apoderarse de distintos territorios. Por medio de acuerdos y pagos efectuados a potencias pretendía expandir su territorio. Ya lo había logrado con la adquisición de Luisiana y la península de Florida.

Luego que México se independiza, Estados Unidos fijó su mirada en la provincia de Texas. Por lo tanto, en 1825 fue enviado Joel Robert Poinsett con el fin de establecer los límites entre cada país, con el que Estados Unidos pretendía anexar a su territorio la provincia de Texas, ofreciendo 1 millón de dólares por la adquisición del territorio. Sin embargo, México rechazó tal propuesta. No obstante México había permitido que una gran cantidad de emigrantes americanos ocuparan Texas de manera legal e ilegal. Estas circunstancias permitieron que Estados Unidos siguiera insistiendo en obtener la provincia de Texas. Sin embargo, dos años más tarde, en 1827 el gobierno americano cambió de estrategia y ofreció a México 50 millones de dólares por Texas, pero nuevamente México rechazó la propuesta.

En Texas estaba desarrollándose un espíritu independentista que fue imparable. En 1836 Texas se independiza de México. Estos acontecimientos provocaron enfrentamientos entre las tropas mexicanas y los rebeldes independentistas Texanos. Una de las batallas más relevantes fue el combate de San Jacinto, en la que Santa Anna como jefe militar fue capturado mientras dormía y se hallaba desprevenido todo su ejército. Como prisionero de guerra el presidente Santa Anna fue obligado a firmar el Tratado de Velazco, en el que se reconocía a Texas como nación independiente de México y su frontera hasta el Río Bravo. No obstante, México desconoció la validez del tratado firmado y siguió incursionando en territorio texano sin ningún tipo de resultado positivo.

Las circunstancias empeoraron cuando Texas fue anexado como parte de los Estados Unidos en 1845. Posteriormente, los estadounidenses propusieron a México que le fuesen vendidas las zonas de Nuevo México y Alta California, propuesta que fue rechazada por el país. Consecuentemente, México rompió relaciones diplomáticas con Estados Unidos y retiró a su representante de Washington. Estos sucesos dieron pie al inicio de la guerra entre México y los Estados Unidos. En 1846 el presidente estadounidense James Polk envió tropas a Texas, las cuales se ubicaron entre los ríos Bravo y Nueces. El 25 de abril de 1846 se iniciaron los primeros enfrentamientos entre estos dos países que se disputaban Texas y como consecuencia de estos enfrentamientos, el 13 de marzo de 1846 el presidente James Polk declaró la guerra a México. Posteriormente, diez días más tarde, el 23 de mayo de 1846, México declara la guerra a Estados Unidos.

Los ataques a la nación mexicana se realizaron en distintos puntos estratégicos del país. Se presentaron invasiones militares y enfrentamientos en Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Alta California, Nuevo México, San Diego y Los Ángeles. Además fueron bloqueados distintos puertos, entre ellos: San Blas, Mazatlán, Guaymas, Frontera Carmen, Tampico, entre otros. Los batallones estadounidenses incluso penetraron en la capital, donde llegaron a izar la bandera estadounidense.

El 2 de febrero de 1848 fue firmado el tratado de Guadalupe Hidalgo. Este tratado fue redactado por los estadounidenses, conocido como la secesión mexicana. Con la firma de este tratado de paz, México logró el final de la guerra, pero perdió los territorios por los que estuvo en conflicto: Texas, Nuevo México y Alta California. En total México perdió el 55% del territorio que ocupaba. A cambio, los estadounidenses ofrecieron 3 pagos en indemnización por los daños y gastos durante la guerra.

La guerra entre México y Estados Unidos trajo como consecuencia la muerte de 16,000 soldados mexicanos y 13,283 soldados estadounidenses que perdieron la vida en medio de los combates y distintas enfermedades. En el caso de México podemos destacar que recibió la peor porción del conflicto. No estaba preparado para una guerra de dimensiones tan destructivas, tomando en cuenta que se enfrentó a un país más desarrollado, rico, preparado y mejor equipado con armamento más avanzado.